Claramente hoy es una de esas noches en la que sientes frio y calor a la vez, tristeza y desdén, piensas en todo y en nada a la vez. Retumba en tu cabeza un sonido intermitente llamado paranoia; ¿paranoia? ese sentimiento de angustia que cada adolescente experimenta en algún momento, tarde o temprano a todos nos pasa; cuando el tiempo va más lento, cuando los minutos se hacen años, cuando amas en silencio y lloras sin decir nada, cuando no te salen las palabras y te sientes solo, y a la vez rodeado de gente. Esa noche gris, oscura, fría y cálida. Esa noche turbia que te atrapa, en la que deseas desaparecer para no volver, ves tu cara reflejada en el espejo y te pierdes en tu mirada, cuando el mundo parece tan grande y tú te sientes tan pequeño, cuando ves tu vida entera pasar, recordando recuerdos de un ayer, de un ayer no muy lejano porque está ese recuerdo vivo en tu mente cada minuto, cada segundo. Te das cuenta que nada es cómo crees, que nada sale como quieres, que por mucho empeño que pongas, algo saldrá mal, y ahí es cuando llega esa noche; esa noche encerrado en tu cuarto con la música alta para que no se oigan tus gritos de desesperación. Sueños de un ayer, de un mañana inesperado en el que pones todas tus ganas para que salga todo bien, como quieres, pero no...¿POR QUÉ NO?
No lo entiendo, esa noche en la que no duermes, no puedes, no quieres....no hay fuerzas. Sintiendo NADA. ...¿Cómo se puede sentir NADA? ...Pues es así, cuando tus sentimientos se entrelazan en una espiral de pesimismo sin fin.
Ahí es donde GRIS, OSCURA, FRÍA Y CÁLIDA te consume.
Quizás se te pase al día siguiente y puedas sonreír, quizás el cielo cubra tu cara y le sonrías sin temor al sol, ojalá que tus penas se esfumen cual paloma vuela de su nido, ojalá olvides cuanto te cuesta olvidar y pienses en no pensar, probablemente ese día, sea TU día, entonces, y solo entonces podrás decir que esa noche eterna MURIÓ.
De momento me quedo donde estoy aquí sentado en mi silla, en mi habitación. Miro mi colchón, donde tantas noches pasé pensando...
Siempre nos quedará el mañana.
Solo te ves, aunque no lo estés....pero todo eso ha quedado atrás. Sumergido en la nada, pensando en todo a la vez, viviendo una pesadilla diaria, de la que quisieras despertar, pero esa noche gris, oscura, fría y cálida te lo impide.
Tal vez ni hoy, ni mañana... pero algún día despertare de esta pesadilla y podre vivir una vida real, sin ataduras, sin complejos, sin ralladas.
Hasta siempre luna llena por la ventana, estrella fugaz que pasa cual niño que corre jugando en la plaza, veloz como las notas de una guitarra...

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