Noche de lluvia incesante. La ventana de su cuarto estaba abierta y la luz permanecía encendida.
Las paredes estaban frías y olía a amargura; esa habitación gritaba a la soledad que el tanto temía.
Llovía.
La cama le sostenía mientras se consumía exprimiendo cada gota de su vida. Seguía lloviendo y el sol ya salia..
..Ni una nube hubo en aquellos días.
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